martes, 14 de abril de 2009

VIENE PETER HENRY

Nota: Ésta, como todas las que aquí se escriben, es una historia verdadera por eso los nombres de los personajes fueron cambiados, si existiera alguna semejanza de apodo, nombre o apellido es pura coincidencia. Las fotos no me pertenecen, ni a ninguno de los personajes, las bajé de internet para que tengan idea del estilo o de los lugares

Estabamos sentados en el bar Cazote, tomando una cerveza, cuando de repente aparece Margot, siempre alegre e ingeniosa nos saluda dándonos besitos y soplando otros para los que estábamos más lejos.

Después de los “qué tal?” y “cómo andás?” Salió la pregunta de siempre: - Qué novedades tenés?

Y ella dice: Sabés quién viene a Gualeguay? Peter Henry!!!

- No me digás! Le respondo. Cuándo?

- Llega el 15 de febrero directo, de Buenos Aires para Gualeguay, vamos a hacerle una recepción en Tudor (era el boliche de onda, cuyo dueño era el Polvillo).

Como nunca falta un buey corneta, una de las mujeres que estaba sentada en una mesa próxima a la nuestra, de puro chusma, se mete en nuestra conversación y dice: Es verdad que viene Peter Henry a Tudor? Y viene com la banda o va a hacer play-back?

Rápida, como um chijete, Margot, guiñandome un ojo, le responde: Pero por supuesto que viene con la banda!

-Ay qué bárbaro! Dice la metereta y dándose vuelta les chusmea a las otras: Gurisas a que no saben quien viene a Gualeguay? No saben? Viene Peter Henry!!!

-Quién? Responde otra medio fuera de sintonía.

-Peter Henry!!!

- En serio?

- Sí, sí, va a estar en Tudor.

- No lo puedo creer!!! A mí me encanta!!!

Y así se fue corriendo la bola, “Peter Henry en Gualeguay”. Todo el mundo hablaba y comentaba el asunto. En la disquería se volvían locos, porque la gente llegaba y pedía el disco y ellos no lo tenían. Imaginen si en Gualeguay algún comerciante te va a dejar ir sin que llevés nada.

- Se agotó che!!! Pero ya pedí a Buenos Aires. Dejame la seña porque allá también se están acabando. Y después que el cliente salía, rápidamente se ponían a llamar a las distribuidoras y buscaban saber cuál era la grabadora para pedir el disco.

La Veruska, cómplice de la barra, desde la radio colaboraba, anunciando:

- Y este mensaje es para todos los que aprecian la buena música, el sábado 15 de febrero Peter Henry y su banda estará visitando amigos en Gualeguay, Tudor va a quedar chica!!! No te lo pierdas!!! Y ahora, el tema favorito de Peter Henry! Y colocaba Paul Anka cantando My Way! (La memoria me hace unas jugadas, podía ser Tom Jones)


Carita,
que trabajaba en el diario,

comentando espectáculos,

le metía más leña al fuego

escribiendo en su columna:


- Yo voy a estar, y vos?
El sábado voy a ver
a Peter Henry en Tudor.

Qué alboroto hermanos!!!


En Tudor no cabían más que 300 personas

y todos querían entradas.

El 15 llegó Peter Henry, en el Messina (Ciudad de Gualeguay)
Peter Henry, no era otro que el Pedro Henrique,
“Perico” para algunos, Pedrito para la gran mayoría.
Un atorrante gualeyo,
timbero, divertido como pocos,
apreciador de un buen wisky
y conocedor del buen vino.
Y para mejorar, era entonado para cantar.

Habíamos llamado una banda local
que ensayó la música durante dos o tres días
y que afinaba los instrumantos atrás de una cortina
colocada de modo a tapar el pequeño palco.

Pedrito entró por la puerta lateral y
disimuladamente subió al palco.

De atrás de las cortinas comenzó a cantar:

And now the end is near
So I face the final curtain
My friend, I'll say it clear
I'll state my case of which I'm certain


Las cortinas se abrieron y un único reflector
iluminaba la figura del Pedro,
que se había puesto un sombrero.
En el palco y de espaldas él cantaba.

La gente aplaudía a rabiar,
algunas gurisas daban gritos histéricos.
Y el Pedringui continuaba de espaldas...

I've lived a life that's full
I've traveled each and every highway
And more, much more than this
I did it my way


Y ahí se dio vuelta y cuando lo reconocieron no pudo seguir más... Chico despelote se armó!!! Entre las carcajadas de unos y la bronca de otros, había algunos que lo querían matar. Y a nosotros también!!!

Yo me zambullí de cabeza atrás de la barra, junto con otros, algunos de los cómplices se rajaron.

Gran parte de la gente se mataba de risa de su propia estupidez, pero había los que estaban cabreros y hasta hubo algunos que comenzaron a querer quebrar las cosas pero como todo el mundo lo quería al Polvillo, y al Pedrito también, a los pocos los ánimos se fueron calmando. Claro que siempre están los amargos se fueron haciéndose los ofendidos (para no pagar las copas) pero la mayoría no paraba de reírse del esquema que fuera creado.


Y finalmente... Peter Henry cantó en Gualeguay!!!

Ya lo decía el gran Filósofo Dolina: La inteligencia humana es limitada, pero la estupidez no tiene límites.

2 comentarios:

Mayara dijo...

ehhh no pueden engañar la gente asi!!!
si la banda no vino junto!!
era local! :P

jeje

muy bueno!!

PABLO dijo...

muyyyy bueeeenoooooo esta genial tu blog saludos desde chajari
pablo